Innovación de alto impacto

La Fundación CTIC edita un manual de buenas prácticas de trabajo en red y reivindica un modelo de desarrollo basado en ecosistemas creativos
Priesca, director de CTIC, y Prieto, director de Sociedad de la Información.

Priesca, director de CTIC, y Prieto, director de Sociedad de la Información.

«La innovación sigue estando aún muy vinculada al mundo de la empresa pero resulta cada vez más necesario proporcionar otro tipo de innovación: la que proviene de las personas», afirma Pablo Priesca, director general de Fundación CTIC. El centro tecnológico está trabajando en proyecto de impulso a la «innovación social» con el que se pretende difundir este nuevo concepto, identificar y visibilizar las experiencias de innovación oculta que se están produciendo en Asturias y buscar puntos de encuentro entre la innovación social y la innovación empresarial. Los responsables de CTIC consideran fundamental trasladar este enfoque a la realidad asturiana para lograr un crecimiento económico inteligente, social, global y sostenible.

La cooperación, el trabajo en red, la aceptación de lo diferente y la co-creación son conceptos clave para generar ese nuevo ecosistema de innovación social, según los responsables de CTIC. Según Priesca, para lograr ese objetivo resulta necesario contar con «una masa crítica de personas educadas en la cultura de la creatividad». Algo que obliga a trabajar desde edades tempranas buscando el interés de los niños por la ciencia y la tecnología pero también desde la Administración pública y desde el tercer sector. «A veces, a las ideas hay que inyectarles la tecnología, pero la cultura de la innovación es fundamental para mejorar la competitividad territorial», subraya el director de CTIC.

En Europa, la iniciativa de innovación social, conocida en su denominación anglosajona «Social Bussiness Initiative», está movilizando gran cantidad de recursos, principalmente en los países nórdicos, con el objetivo de aprovechar las ideas generadas en entornos creativos. «La clave está en aprender a pensar de manera diferente», apunta Paco Prieto, director de Sociedad de la Información de CTIC. En este sentido, el centro tecnológico ha elaborado un primer informe de buenas prácticas en innovación social como resultado de los trabajos realizados durante los tres últimos encuentros «Innoexplora» para impulsar esta filosofía.

El informe recoge la visión de 15 especialistas de diferentes ámbitos que inciden en la necesidad de que exista un ecosistema innovador para que las empresas innoven, «pero hasta ahora nadie se preocupó de la innovación social en este país», se quejan. Las vertientes social y empresarial de la innovación se encuentran «íntimamente ligadas», apuntan los expertos en el mismo documento, pero es necesario potenciar la primera porque de ella surgen muchos de los proyectos empresariales de alto impacto. Y siempre, aclaran, en un proceso que implicó a multitud de personas. «Individual y colectivamente, ellas son la base de la innovación», recoge el informe.

«El objetivo es crear en Asturias un entorno permeable a la innovación social que tenga efecto sobre la innovación empresarial, con la visión de hacer del Principado una región con alta capacidad innovadora en el horizonte de 2020», explica Priesca, quien considera que Asturias se encuentra todavía al inicio de ese desarrollo.

«No hay innovación sin sociedad ni sociedad sin innovación. El aprendizaje transmitido a la población es lo que queda de la innovación», sostienen los expertos.

Publicado por La Nueva España el 26/06/2012