Los profesores prueban las piezas facilitadas para ayudar en un futuro a sus alumnos

Los profesores prueban las piezas facilitadas para ayudar en un futuro a sus alu

Los profesores prueban las piezas facilitadas para ayudar en un futuro a sus alumnos. :: UCHA

«Las ciencias pueden resultar aburridas hasta que les encuentras utilidad». Con esta máxima compiten doce colegios de toda Asturias, orientados por la Fundación CTIC, en una liga de robótica que tiene como telón de fondo la exaltación de valores relacionados con la ciencia que potencien el gusto por las carreras de corte científico y tecnológico. La iniciativa, auspiciada por First y Lego, busca «desarrollar de una manera divertida en los adolescentes las habilidades de innovación y creatividad, fomentando al mismo tiempo su imaginación y la vocación por la ciencia». El reto, que a primera vista podría ser sencillo, requiere del trabajo diario de los estudiantes, además del trabajo extra de un entrenador, en muchos casos profesor del centro donde estudian.

Todos los participantes deben crear un modelo de robot con una serie de piezas facilitadas por Lego, entre las que se incluyen motores, sensores y todo tipo de herramientas que permitan a estos estudiantes cumplir con una serie de retos y problemas. Para ello, deberán introducirse en diferentes modalidades relacionadas con el sector tecnológico, como la mecánica, la física y la programación.

Además, deberán desarrollar un proyecto científico sobre la alimentación, explicando posibles mejoras dentro de los campos de la conservación, el transporte y las diferentes técnicas de tratado. «Lo importante de este proyecto está en que todos los avances que hacen tienen que presentarlos en público. Además, mantienen reuniones con empresas e investigadores que dan buena cuenta de cómo se aplica la ciencia en el mundo real», explica Fran Flórez, uno de los «guías de CTIC que ayuda a los niños y profesores a desarrollar el proyecto. «Son los niños los que desarrollan todo, desde el robot hasta el proyecto. Ellos hacen la presentación y coordinan sus reuniones. Nosotros sólo somos un apoyo», aclara Flórez, quien señala que «los profesores, llamados facilitadores, también son una figura de apoyo para los niños».

Al final de esta actividad, que ahora se desarrolla dentro de la Semana de la Ciencia de la Fundación para el Fomento en Asturias de la Investigación Científica Aplicada y la Tecnología (Ficyt), los estudiantes disfrutarán de una gran final «a lo yankee» en el recinto ferial Luis Adaro, en 2012, donde pondrán en práctica todo lo aprendido hasta entonces. «Es una gran fiesta donde alrededor de 100 niños se juegan el trabajo y el esfuerzo de los meses que quedan de trabajo», explica Flórez, quien también resalta la importancia de que no haya premios económicos. «Todo es voluntario. Los profesores vienen un viernes por la tarde a aprender cómo funciona esto sin cobrar ni un duro. Lo mismo los chavales, que se ingenian y buscan mil maneras para trabajar y poder viajar al nacional.

Publicado por El Comercio Digital el 22/11/2011