Iniciamos el proceso hace aproximadamente un año con un grupo de hoteles de Asturias asociados a la Unión Hotelera. Estos hoteles eran conscientes de varios aspectos:
- tenían que identificar producto que les permitiera diferenciarse,
- ser capaces de ofrecer un servicio exclusivo para un segmento de clientes,
- aprender a cooperar empresarialmente sin perder la identidad propia de sus hoteles
- y competir al mismo tiempo.
El reto estaba servido y tenía nombre propio: cooperación empresarial.
