El límite de las máquinas no es su potencia, sino nuestra imaginación

Tim Berners-Lee
Tres letras (www) seguidas de un punto hicieron de Internet un lugar para todos los públicos. De una red usada por centros de investigación y defensa al centro de la vida social y los negocios que hoy representa, la world wide web, la telaraña mundial, cumple 25 años este miércoles. Tim Berners-Lee, el creador de este protocolo, cuando trabajaba en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), junto a Ginebra, y su lenguaje de programación, el HTML, lenguaje de etiquetas de hipertexto, celebra la buena salud de su invento

La Red apenas usa ya las tres uve doble para ir a una dirección. En muchas ocasiones, directamente se carga a través de aplicaciones: “Se gestiona a través de marcos conceptuales u otros programas, pero la esencia, lo que va por debajo, está hecho del material inicial”. Berners-Lee habla del brillante futuro de su invento en uno de los lugares consagrados a la historia de Silicon Valley, el Museo de la Historia de la Informática en Mountain View, muy cerca del campus de Google, y a pocas calles de la guarida de WhatsApp. Allí se muestra cómo eran aquellos ordenadores con bujías que ocupaban toda una sala junto a uno de los primeros modelos de coche sin conductos de Google. Berners-Lee mantuvo en ese lugar un encuentro informal con una veintena de personas, incluido media docena de periodistas.

 

Publicado por La red el 03/11/2014