Idesa mejorará la seguridad de los soldadores en espacios cerrados

Utiliza un sistema que se basa en el análisis de los datos captados por pulseras con sensores y prevé poder anticipar movimientos anómalos

Imaginemos a un soldador trabajando en el interior de un depósito. Está allí solo, en un lugar en el que las condiciones del aire no son normales, la temperatura es elevada y, además, él lleva equipos de seguridad que contribuyen a aumentar la sensación de calor. En estas condiciones, que el trabajador sufra un desvanecimiento no es algo extraño, sino que se produce con una cierta frecuencia y, de hecho, es una de las posibilidades que contempla la normativa de seguridad laboral. Hasta ahora, el control sobre esos trabajadores se viene ejerciendo a través de vigilantes designados para eso. Pero todo podría cambiar a medio plazo, al menos en las naves de Idesa, ya que la empresa trabaja en un proyecto que permitirá mejorar ese control de seguridad.

Idesa

El sistema se está desarrollando en colaboración con la Fundación CTIC, y se basa en unas pulseras que portarán los soldadores, y que irán recogiendo datos de sus movimientos, lo que permitirá saber no sólo si se han caído, sino también detectar movimientos extraños que puedan hacer pensar que el trabajador que está en ese espacio cerrado solo no se encuentra bien.

«El procedimiento actual exige llamar al técnico en prevención para que inspeccione la zona, y luego se designa a un vigilante que debe estar siempre presente durante los trabajos», explica Adrián Arboleya, responsable de I+D de Idesa. Cuando el sistema esté implantado, se logrará optimizar recursos e incluso adelantarse antes de que esos eventuales desmayos lleguen a producirse en el desarrollo de trabajos de limpieza, soldadura, calderería o inspecciones de calidad cuando estos se realizan en espacios confinados.

En pruebas

De momento el proyecto aún está en una fase incipiente, pendiente de que puedan comenzar a realizarse las pruebas con algún trabajador de la empresa. «Pretendemos recoger los movimientos habituales y los anormales y capturar toda esa información para luego poder llegar a conclusiones», explica el técnico. El sistema permitirá adelantarse al desvanecimiento y de esta forma poder enviar ayuda inmediatamente para sacar al soldador del recinto.

Esto será posible gracias a un análisis de Big Data, que trabajará en algoritmos de identificación de anomalías. La intención es que las futuras pulseras ayuden a aumentar el nivel de seguridad de los soldadores, ya que estarán monitorizados continuamente, de forma que esa vigilancia no dependa exclusivamente del factor humano como sucede en la actualidad. El proyecto cuenta con ayuda financiera del Idepa, a través del programa Innova.

Publicado por El Comercio el 05/01/2017