La EPI aprueba con sobresaliente

La Escuela presentó un nuevo programa de emprendedores para orientar los trabajos fin de carrera a compañías de base tecnológica Las empresas de la Sociedad de Partners de la Politécnica ensalzan el alto grado de colaboración con el tejido industrial

Prácticas en empresas remuneradas para realizar los trabajos de fin de máster; seminarios para estudiantes o patrocinios para que realicen proyectos tecnológicos. Eso es lo que las empresas que conforman la Sociedad de Partners ofrece a los estudiantes de la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI) de Gijón, siempre buscando el talento de los jóvenes ingenieros para sus proyectos tecnológicos.

«Buscamos la ayuda de estos empresarios, que en muchos casos fueron antiguos universitarios, para formar nuevos empresarios». Así definió Juan Carlos Campo, director de la EPI, la finalidad de esta asociación en la que participan 80 de las más importantes compañías de la región, y que celebró ayer su encuentro anual en el Real Club Astur de Regatas para repasar el último año y hacer balance.

Para ello, los asistentes al evento pudieron valorar las acciones llevadas a cabo. Y de hecho, lo hicieron. Una puntuación de 4,4 sobre 5, que realizaron a través de sus teléfonos móviles. Un resultado que sin duda refleja el éxito del programa.

En lo que Campo definió como «un año muy intenso», los estudiantes de la EPI llegaron a participar en actividades de lo más diversas, entre ellas el proyecto 'Fórmula Student', en el que bajo la colaboración de un patrocinio, los alumnos construyen desde cero un monoplaza eléctrico de competición. En total, cerca de 80 universitarios realizaron prácticas de forma remunerada en las diferentes empresas participantes en el programa, por parte de las cuales «tuvimos mucho apoyo», detalló el director de la EPI.

Una vez repasado el grado de cumplimiento de los compromisos adquiridos por la Politécnica con sus Partners en la reunión de 2015, Juan Carlos Campo presentó un nuevo programa que la EPI pondrá en marcha el próximo curso. Se trata de un proyecto de emprendedores, cuyo objetivo es que el trabajo de aquellos jóvenes que terminen sus estudios esté encaminarlo al desarrollo de una nueva empresa de base tecnológica.

Pero no todo fue pedir. La parte final de la jornada se centró en analizar nuevos ámbitos de colaboración entre ambas partes. De esta manera, los empresarios tuvieron la oportunidad de hacer sus propuestas a la Politécnica. Hasta un total de 37 se pudieron escuchar entre las que destacaron: un mejor contacto entre el profesorado y la empresa; la enseñanza de estudios de organización industrial; showroom de los trabajos fin de estudios, mejorar la formación en competencias personales y sociales, y aumentar la colaboración de la empresa en el ámbito de la formación. Campo no pudo más que agradecer el compromiso de colaboración adquirido por parte de las empresas, y no dudó en calificar la sociedad como «una de las joyas de la escuela».

Hubo una nutrida asistencia. Entre los presentes se encontraban el director general de la Fade, Alberto González; el presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño; el director general del Idesa, Víctor Martínez Pérez; el responsable del Software Lab Indra, Venancio Ranz; la directora del CEEI, Cristina Fanjul; la secretaria general de Femetal, María Pérez; el director general de CTIC, Pablo Priesca; el responsable de Normagrup, Mikel Jaureguizar; el director general de Itma y la Fundación Prodintec, Iñigo Felgueroso; el director de recursos humanos de ArcelorMittal, Jesús Suárez, y el director de EL COMERCIO, Marcelino Gutiérrez.

 

Publicado por El Comercio el 17/06/2016