Los expertos piden formar a los padres en nuevas tecnologías para controlar a los hijos

Los profesionales sostienen en Coaña que los niños deben “saber moverse” en una sociedad cada vez más digitalizada y conocer sus riesgos.

“La sociedad está cada vez más digitalizada y los niños tienen que saber moverse en ella. Lo que es importante es que conozcan los riesgos de las nuevas tecnologías y sepan darse cuenta de ellos”, explicó ayer Lidia Parra, experta en Seguridad TIC y Menores en la Fundación CTIC. Parra, que ayer participó en Coaña en la jornada sobre “Familia, educación y nuevas tecnologías”, coincidió con los demás ponentes en el papel clave que deben jugar los progenitores para que sus hijos sean responsables en el uso de las herramientas tecnológicas.

Asistentes a la jornada en la biblioteca Gonzalo Anes

Las jornadas E-Coaña, que este año alcanzan su sexta edición, buscan dar a particulares y colectivos formación en el ámbito de las nuevas tecnologías. La cita de ayer se desarrolló en la biblioteca Gonzalo Anes y contó con la participación de seis ponentes de perfiles profesionales variados, y de una veintena de invitados.

Parra, que centró su intervención en la construcción de la identidad digital de los menores, considera que no hay que tener miedo a la tecnología, sino que las familias deben formarse para conocer bien su uso y estar alerta. Además, esta experta incidió en la importancia de hacer más responsables a los pequeños sobre las decisiones que se toman en la red, al tiempo que reclamó a los progenitores que se esmeren en dar ejemplo: “Los padres tienen que actuar como modelos y ahí es donde hay que ponerse las pilas”, subrayó.

Según Parra, es fundamental mantener una relación de confianza con los hijos, aspecto con el que coincide el coordinador del Observatorio de la Infancia y la Adolescencia del Principado, Carlos Becedóniz: “Hay que intentar escucharles, dedicarles tiempo y buscar momentos de calidad, establecer una relación de confianza con los críos para que puedan contar”. Para Becedóniz es importante que las familias tomen un papel activo y aprendan con los niños a manejar las herramientas tecnológicas: “Según vas trabajando con ellos les vas explicando los riesgos, se trata de realizar una formación conjunta”.

Según Becedóniz, no se puede prohibir que los menores accedan a la red y la usen, pero sí hay que ponerles límites: “Las nuevas tecnologías tienen muchas cosas positivas y, sin embargo, sólo destacamos la parte negativa. Nos damos cuenta de que hay miedo sobre este tema”.

Por su parte, el psicólogo Eduardo García constata con frecuencia en su consulta los temores de los padres por el uso que los niños hacen de la tecnología. En muchos casos confiesan que no conocen a sus hijos porque ya no saben con quién se relacionan. Por eso García recomienda una posición más activa de las familias: “Hay que conocer la realidad virtual de los chavales, saber por dónde andan. Igual que antes se les preguntaba a donde habían ido y con quién, pues hacer lo mismo pero con internet”.

García también incidió en la importancia de que los padres conozcan las herramientas que ahora usan sus hijos. La tecnología está presente en la vida de los pequeños, pero hay que enfrentarse a ella, incide el psicólogo, con sentido común. “Es importante pasar más tiempo hablando con los niños sin un aparato de por medio. Aprender a apagar el ordenador o el móvil, y pasar tiempo offline”. En este sentido, constata cómo en los países anglosajones proliferan los cursos para aprender a dialogar porque las nuevas generaciones “nacieron chateando y se está olvidando el arte del diálogo y de conversar”.

En la jornada también se expuso como ejemplo el trabajo que el colegio rural agrupado de Villayón realiza en el campo de las TIC y en concreto el proyecto “Samsung Smart School” que ha permitido incoporar tabletas digitales a las aulas con las que “enseñar haciendo”. El coordinador TIC del centro, Félix Fernández, asegura que los nuevos dispositivos están abriendo nuevas posibilidades y ofreciendo buenos resultados, pues permiten a los niños “aprender de otra manera”. Se trata de un cambio metodológico que busca “preparar a la gente para la vida, formarla en competencias, no para aprobar el examen de dentro de quince días”.

Publicado por La Nueva España el 16/12/2015