Los mayores juegan a la Wii

CTIC lidera un consorcio europeo para crear un sistema gemelo a la plataforma de Nintendo que ofrece ejercicios de gerontogimnasia adaptados a cada usuario
Los mayores juegan a la Wii

Con el ánimo de prevenir el síndrome de fragilidad, un dete- rioro de la capacidad funcional física vinculada al declive habi- tual de la edad en las personas mayores, Fundación CTIC junto a socios empresariales y académicos de Suecia y Alemania han decidido poner en marcha una plataforma tecnológica que permite a las personas mayores realizar ejercicios de gerontogimnasia desde sus propios domicilios. El proyecto, bautizado como “Elf@home”, está pensado para que prevenir y ralentizar los efectos de ese síndrome que deriva en la incapacidad para realizar actividades de la vida diaria. Un sistema gemelo a la Wii de Nintendo o el Kinect de Xbox que permiten interactuar con una pantalla sin necesidad de usar mandos tiene ahora su réplica para que los mayores de 65 años puedan realizar ejercicio físico sin moverse de casa y adaptado siempre a sus condiciones de salud.

Lo que al final se ofrece usuario es un sistema de ejercicios personalizado en base a las variables biomédicas que él mismo se ha podido chequear también desde su domicilio. El sistema, como explicó Sonia García, responsable técnica del proyecto en CTIC, consiste en cuatro dispositivos interconectados: por un lado, un sensor para comprobar las variables de frecuencia cardiaca, saturación de oxígeno en sangre y tensión arterial. Esos datos se envían automáticamente a una central para devolver al programa de ejercicios adaptado al usuario, que también puede llevar un sistema de sensores “vestibles” en forma de reloj de pulsera y que ofrece idénticas variables sobre el usuario cuando se encuentra realizando actividad física al aire libre. Tanto en interiores como en exteriores se evalúan de forma permanente los movimientos del usuario para conocer si los está realizando bien. Sus cuidadores o familiares también pueden realizar un seguimiento “online” de la evolución del paciente.

“La plataforma ofrece siempre un plan de mejora personalizado” , remarcó Juan Luis Carús, coordinador europeo del proyecto en CTIC. La aspiración es de- sarrollar un programa con 17 tipos de ejercicios distintos. Junto al centro tecnológico asturiano participan de esta misma iniciativa la empresa Izertis y la Sociedad Gerontológica del Principado además de una universidad sueca; la empresa CheckUp, experta en sensores biomédicos y el Ayuntamiento de Skellefteå, donde cuentan con una de las poblaciones más activas por encima de los 65 años. Por Alemania son las empresas Fraunhofer, con experiencia en el procesamiento de señales biomédicas así como Innovations Manufaktur y 2D, experta en el diseño de sensores de movimiento las representantes del país germano en este consorcio financiado por la Unión Europea y los ministerios de Industria y Educación de los tres territorios representados.

La plataforma mide la frecuencia cardiaca y la tensión arterial para poder personalizar la actividad física.

El próximo paso, tras las pruebas de usuarios, es la fase de comercialización. La estimación de Sheila Méndez, responsable de I+D+i de Izertis, es que el equipo completo podría adquirirse por unos mil euros aunque también se podría optar por el alquiler o la subvención, en función del nivel de ingresos de los jubilados que accedan a él. “La nueva generación de mayores es más flexible y abierta a las nuevas tecnologías”, concluyó Méndez confiada en el éxito de la iniciativa.

Publicado por La Nueva España el 19/12/2014