Prohibir el uso de internet a los menores es nadar a contracorriente

Esta consultora, con más de 16 años de experiencia a sus espaldas, recuerda que la identidad 'on line' afecta directamente a la vida y futuro de los jóvenes
Lidia Parra, ante su ordenador, en CTIC

Lidia Parra, ante su ordenador, en CTIC

Subir una foto a Instagram, compartir una idea en Twitter o comentar la fiesta de anoche en Facebook se ha convertido en algo tan cotidiano como el café de la mañana. Sin embargo, a medida que aparecen nuevas aplicaciones que nos hacen la vida más fácil y entretenida, surgen también nuevos peligros para los usuarios así como formas de delinquir. Hoy se celebra el Día de Internet Segura en más de 90 países y, bajo el lema 'Juntos podemos hacer una internet mejor', tendrán lugar infinidad de actividades cuyo fin es superar la brecha digital existente entre pequeños y mayores, consiguiendo así una navegación segura y responsable gracias al diálogo y esfuerzo conjuntos.

Lidia Parra, experta en seguridad de los menores en las Tecnologías de la Información y la Comunicación(TIC), se encuentra inmersa en estos momentos en el pionero programa de prevención 'Mediatic', puesto recientemente en marcha por el CTIC y la Consejería de Educación.

-¿Era necesario establecer un día conmemorativo de la seguridad en internet?

-Está bien que haya un día que nos recuerde a todos la importancia de hacer un uso correcto y responsble de las TIC, pero la seguridad y protección de nuestra privacidad es algo que debe trabajarse todos los días. Debe construirse entre todos e ir actualizándose día a día, ya que cada poco surgen nuevas aplicaciones con sus correspondientes riesgos, así como nuevas formas de actuar.

-¿Cuáles son los principales peligros que surgieron con la democractización de internet?

-Para mí, uno de los mayores, en cuanto a que afecta a más gente, es la pérdida de privacidad. Bien por el exceso de información que nosotros mismos damos a través de las redes sociales y otro tipo de plataformas, bien por la que terceras personas difunden de nosotros en sus propias redes. Es importante destacar que todo esto repercute no sólo en la citada pérdida de privacidad, sino que puede dar lugar a acciones más graves, como la usurpación de la identidad. Es también interesante tener en cuenta que la construcción que hagamos de nuestra 'identidad online' afecta directamente a la imagen que los demás tienen de nosotros. Aparte de esto, constantemente surgen nuevas fórmulas de ataques con virus que aprovechan cualquier situación para infectar nuestros equipos y obtener datos personales. Hay que tener cuidado con los mails que contienen vídeos llamativos o noticias falsas.

-¿Y de qué manera perjudica todo esto a los menores?

-La pérdida de privacidad afecta también, y en gran medida, a los menores pues son menos conscientes a la hora de compartir información personal que puede ser utilizada para ejercer ciberacoso o 'grooming' -acoso de un mayor a u menor-. Es especialmente peligrosa la ya famosa práctica del 'sexting' o intercambio de imágenes subidas de tono que, si caen en las manos equivocadas, pueden ser difundidas por la red.

La solución es la prevención

-¿Qué pueden hacer los padres ante semejante panorama?

-Las familias tienen que incorporarse al espacio de internet y ser también usuarios de las TIC, sobre todo aquellas con hijos. Así tendrán más información y aumentarán sus posibilidades de orientar a los niños. Numerosos estudios demuestran que los menores cada vez acceden a internet a edades más tempranas y que aquellos padres que acompañan a sus pequeños en esta iniciación van a tener más tiempo para darles la orientación adecuada. La prevención es primordial y, para ello, es preciso estar cuanto más informado, mejor.

-Entonces, ¿no es recomendable prohibir el uso de internet a los menores?

-Para nada. Lo que sí hay que hacer cuando son pequeños es estar presentes mientras navegan por la red y animarles a que nos cuenten sus experiencias. Así nos ganaremos su confianza y más adelante, si tienen una experiencia negativa nos lo harán saber y podremos tomar cartas en el asunto. Además, hay disponibles muchas aplicaciones que les van a ayudar tanto en su tiempo de estudio como en el de ocio. Para mí, prohibir el uso de internet es nadar a contracorriente.

-¿Funciona este sistema con los adolescentes?

-Con ellos es más difícil, por ese motivo recomendamos iniciar el acompañamiento desde pequeños y seguir dando orientación a lo largo de su vida. Es muy importante que los jóvenes empiecen a tener clara la importancia de conceptos como privacidad y reputación online. Que se den cuenta de cómo su relación con internet puede afectar directamente a su vida e, incluso, a su futuro como trabajadores.

-Estando tan extendido el uso de internet entre niños y jóvenes, ¿no existe ninguna asignatura escolar que trate el asunto?

-A día de hoy no hay en el diseño curricular una asignatura o materia específica que sea obligatoria y trate estos temas. Sí se realizan acciones en este sentido con proyectos como el que tiene el CTIC con la Consejería de Educación. Se llama 'Mediatic' y se está llevando a cabo en 18 centros de primaria y secundaria de todo el Principado. Es un programa innovador que trata los temas de prevención de una forma alternativa a como lo hemos venido haciendo hasta ahora. Trabajamos con grupos de mediadores adolescentes, pues cuando los chavales reciben mensajes de sus iguales les llegan de forma más directa. También tenemos una parte de formación de docentes y familias, que terminaremos a lo largo de este mes para comenzar, en marzo, la fase piloto con los jóvenes.

-¿Se obtienen resultados con este tipo de programas?

-Por supuesto. Lo que los chavales necesitan es información, que es lo que se les ofrece en los talleres. Eso sí, esta es una labor constante que exige la implicación de todos, No vale llegar, dar el taller y se acabó, es preciso crear pautas de seguridad.

Publicado por El Comercio el 11/02/2014