Tecnología empresarial con innovación social

CTIC exporta estrategias para el desarrollo de los territorios
Plantilla de CTIC

Parte de la plantilla de CTIC

El Comercio 25/11/2013

«Procuramos tener una visión social de la tecnología porque la entendemos como un instrumento para el desarrollo del territorio. La innovación tiene que ver con el uso de la tecnología, pero si no hay innovación social es difícil que haya innovación empresarial». El director general de la Fundación CTIC, Pablo Priesca, define de esta manera lo que diferencia al centro tecnológico de sus homólogos del resto de España.

Nacido en 2004, CTIC tiene una trayectoria consolidada en Asturias, pero también nacional e internacional. En los últimos tres años ha trabajado con un volumen anual de 1.800 empresas en la región, alberga la Oficina Española del W3C (consorcio mundial que desarrolla los estándares para la web) y acaba de ser homologada por el Banco Mundial para, por un lado, valorar estrategias de competitividad, tecnología y desarrollo, y, por otro, estrategias de open data y gobierno abierto. Precisamente trabaja desde hace cinco meses en un proyecto a tres años para la gestión del portal de datos abiertos de la Comisión Europea. Entre los destinatarios de sus trabajos figuran desde administraciones a pymes, desde la Organización de los Estados Americanos (OEA) hasta los autónomos regionales que buscan saber incorporar la tecnología a sus estrategias de negocio.

El ámbito de trabajo de CTIC es muy amplio. Priesca lo representa en una pirámide con cinco escalones: en los dos primeros asienta la inversión en I+D o cofinanciación de proyectos para estar a la vanguardia tecnológica y el trabajo con empresas de alta capacidad de innovación. Los dos siguientes están enfocados al desarrollo de programas de madurez digital y de activación de la demanda tecnológica. Y, en un estadio inferior, en la base, el director general de CTIC sitúa la cultura de la innovación «que debe trabajarse ya en el sistema educativo para fomentar la imaginación, la creatividad y la innovación entre los chavales».

¿Y cuál es la aplicación práctica del trabajo de la fundación? Desde el punto de vista de la investigación y desarrollo, CTIC ha desarrollado, por ejemplo, el sistema de información turística para la Expo de Zaragoza, con las tecnologías semánticas aplicadas a los datos; o han desarrollado un sistema basado en visión artifical (tecnologías emergentes) para ayudar a médicos de poblaciones rurales en Perú a detectar determinado tipo de enfermedades. Un trabajo realizado con el instituto de Enfermedades Tropicales de Perú.

En el área sanitaria también se enmarcan dos proyectos tecnológicos centrados en personas. Uno, mediante la denominada computación vestible, que comenzó hace cuatro meses y que durante dos años desarrollará una plataforma para controlar personas mayores desde el hogar. La monitorización llega desde una pulsera con acelerómetros que ajustará el seguimiento a las prescripciones médicas de la persona. El otro, desarrollado en colaboración del Centro Nacional de Referencia de Alzheimer de Salamanca, para la estimulación cognitiva de personas que estén en los estadios iniciales de la enfermedad. Ambos en clave del concepto comunitario de economía de las personas mayores, de prolongar el máximo posible su nivel de autonomía, orientados hacia el ahorro de costes sanitarios.

Una de las claves principales de los servicios innovadores la concentra CTIC en el open data, bajos esas premisas de transparencia, colaboración y participación ciudadana, aplicado sobre todo a las adminitraciones públicas. «Gijón tiene un nivel de posicionamiento alto en este sentido», afirma Priesca.

Consultorías estratégicas como las de Quito o Medellín o la propia de la Sociedad de la Información en Asturias, programas en el ámbito educativo (la liga Lego, los talleres de robótica o los materiales para el uso seguro de internet), además del trabajo desempeñado en los centros SAT con pymes y micropymes completan la ‘hoja de servicio’ de la Fundación CTIC.

«Tractor de empresas»

Pablo Priesca destaca la «singularidad» del entorno de la Milla del Conocimiento, que ha crecido «de la nada» en poco más de diez años, y ha «generado un espacio de gran valor que, a su vez, es tractor de más empresas». El director general de la Fundación CTIC habla de las sinergias entre los agentes «desestructuradas, pero multifocales. Las relaciones funcionan por sí solas, son multifocales». En el centro, por ejemplo, todos los ingenieros proceden del campus, donde algunos siguen dando clase a tiempo parcial.

A su juicio, el único problema que se puede plantear en estos momentos es «de espacio» aunque, «con la que está cayendo y la situación que se ha vivido en cinco años que el parque haya crecido es paradójico, porque demuestra cuál es la industria que crece y tiende a concentrarse».