Transparencia con barreras

Los expertos de la Fundación CTIC echan en falta en el portal de divulgación de datos del Estado "más información procesable, que permita trabajar con ella"
Transparencia con barreras

El nuevo portal de la transparencia del Estado abre muchas puertas, tantas como más de medio millón de registros sobre contratos, subvenciones, sueldos o presupuestos de las administraciones públicas, pero una vez dentro, mirando con los ojos de un experto, se percibe que a veces cuesta procesar la información, darle uso. En la sede gijonesa de la Fundación CTIC, Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación, el primer vistazo al nuevo sitio web del Gobierno identifica alguna laguna. Algún defecto no tan vinculado aquí con la clase de información divulgada como con su tratamiento.

"Se echa en falta información en formato procesable". El enunciado del problema principal, expresado así en la voz de Jesús García, responsable del área de gobierno abierto y transparencia del CTIC, se traduce como la necesidad de más datos "en abierto, reutilizables, que permitan al usuario trabajar fácilmente con ellos", manejarlos o comparar y cruzar unos con otros. Menos pdf -formato más complejo que otros para el manejo- y más filosofía "open data", partidaria de la divulgación de información en formatos accesibles y reutilizables, tal y como, por otra parte, el propio texto de la ley reclama que sean los documentos publicados.

En la experiencia de navegación por la web que el Gobierno puso en funcionamiento el miércoles se detectan menos problemas en la búsqueda que en el procesado de la información. También se descubre "alguna discordancia" después de aplicar al portal el "Taw", una herramienta de medición de la accesibilidad de los contenidos, pero el capítulo esencial de la mejora propuesta reside, al decir de Jesús García, en esa sensación de que por su propia motivación y sus propósitos "un portal de transparencia se hace justo para permitir la comparación y el cruce de datos" y de que por ahí chirrían algunos de los 530.000 divulgados en el del Gobierno. En CITC, donde se cocina una herramienta informática para ayudar a las instituciones a cumplir con las leyes de transparencia subiendo sus datos a la red en formatos inteligibles, asumen que el portal está empezando y que debe mejorar.

Desde que se puso en marcha, la iniciativa más visible que deja tras de sí la reciente entrada en vigor de la Ley de Transparencia -que obliga ya a las administraciones del Estado y en un año alcanzará a todas las demás- ha recibido alguna crítica respecto al contenido y a la forma. La oposición y algún experto jurista focalizó las primeras en la ausencia de la declaración de patrimonio junto a los sueldos de los altos cargos. Las censuras de procedimiento, mientras tanto, han incidido en la exigencia de que el ciudadano que pida información a través de la plataforma se identifique con el DNI electrónico o una clave personal.

Aquí el portal del Estado discuerda con los de otros organismos a los que se supone conocedores de la normativa vigente. Así, el portal de transparencia del Consejo General del Poder Judicial no reclama que el ciudadano que pide información se identifique con el DNI. Ni siquiera que motive la solicitud. Le basta una dirección de correo adonde notificar la respuesta.

Publicado por La Nueva España el 15/12/2014