Asturias contaba con las potencialidades necesarias para liderar una acción de envejecimiento activo que permitiera crear las bases para desarrollar estrategias de acción, dirigidas a las características particulares de la población, y modelos preventivos que apoyaran la medicina preventiva y la salud del siglo XXI.
ELDER, el reto de envejecer: respuestas proactivas, responsables y preventivas al envejecimiento de la población en el Principado de Asturias, se apoyó en un proyecto piloto que mostraba la viabilidad de la caracterización global del envejecimiento en Asturias y el desarrollo de un índice predictor de fragilidad, contando para ello con una participación activa de las propias personas mayores a lo largo de todo el proyecto. Además, se analizó la internacionalización de estos procesos, contrastando analogías o divergencias con otras comunidades europeas en cuanto a las características poblacionales y, por ello, en cuanto a las variables predictivas.
El conjunto de la información obtenida, junto con la recabada de estudios previos, permitió crear una base para el desarrollo de un LabAging dirigido a estudiar la problemática relacionada con el envejecimiento en Asturias y desarrollar estrategias de acción y modelos preventivos.
A nivel tecnológico, ELDER sirvió como demostrador de cómo el análisis de la información mediante técnicas de inteligencia artificial permitía el desarrollo de kits de diagnóstico, variables predictoras y estrategias específicas, como base para una fase posterior en la que la caracterización global impulsara eficientemente la medicina preventiva y el desarrollo tecnológico de la geriatría y la gerontología en la Asturias del siglo XXI. La aportación de CTIC dentro del consorcio se centró en el análisis de datos mediante inteligencia artificial, orientado a la predicción de fragilidad en la población mayor como base para una medicina personalizada de precisión.