CTIC Centro Tecnológico convertirá La Peruyeira, en Castropol, en un modelo de finca inteligente orientado a aplicar la inteligencia artificial y el análisis avanzado de datos al medio rural a partir del conocimiento tradicional de agricultores y ganaderos.
El proyecto se ha dado conocer esta mañana en la propia finca en el trascurso de un acto organizado por CTIC en colaboración con la Fundación Caja Rural de Asturias. La premisa que lo guía es que la experiencia acumulada durante generaciones por las personas que trabajan la tierra constituye un conocimiento estratégico para comprender el territorio, interpretar el comportamiento del entorno y mejorar la capacidad de anticipación ante desafíos como las plagas, las enfermedades o los efectos del cambio climático.
A través de tecnologías vinculadas a inteligencia artificial, sensórica y análisis predictivo, CTIC ya trabaja en el desarrollo de sistemas capaces de recoger información del entorno, analizar grandes volúmenes de datos y generar herramientas de apoyo a la toma de decisiones en el ámbito agrario y ganadero.
Esta iniciativa da continuidad al trabajo desarrollado por CTIC y la Fundación Caja Rural de Asturias en el marco del proyecto AgroSTEAM, un programa orientado a acercar la innovación tecnológica y la digitalización al medio rural asturiano. A través de esta colaboración, ambas entidades han impulsado herramientas, espacios de experimentación y acciones formativas dirigidas a productores, empresas agroalimentarias y jóvenes, sentando las bases de nuevos modelos de innovación vinculados al territorio y al futuro del campo asturiano.
“Los guardianes del territorio, que son esos agricultores, ganaderos y habitantes del medio rural que con su actividad han modelado durante siglos lo que hoy conocemos como paisaje natural, poseen un conocimiento de altísimo valor, generado con el paso del tiempo y muchas veces transmitido de forma oral y no documentada. Son prácticas y manejos que responden a los principios de lo que hoy denominamos sostenibilidad, economía circular y de proximidad. Desde CTIC buscamos digitalizar y potenciar ese saber analógico a través de la inteligencia artificial, haciendo que la tecnología aprenda de la tradición para garantizar la resiliencia y el futuro de nuestro territorio”, explica Pablo Coca, director general de CTIC Centro Tecnológico.
Por su parte, Eva Pando, directora de Fundación Caja Rural de Asturias, ha puesto en valor AGROSTEAM. “Es uno de los proyectos de impacto con los que desde la Fundación Caja Rural de Asturias queremos contribuir a generar nuevas oportunidades en el medio rural asturiano. Su valor está en demostrar que la tecnología, los datos y la innovación pueden ser aliados reales del sector primario, ayudando a las explotaciones a ser más eficientes, sostenibles y resilientes ante retos como el cambio climático, la falta de relevo generacional o la despoblación. Para nosotros es fundamental acompañar iniciativas que acerquen la digitalización al territorio, que pongan en valor el conocimiento de agricultores y ganaderos y que, al mismo tiempo, despierten nuevas vocaciones entre los jóvenes. AGROSTEAM representa precisamente esa mirada hacia un medio rural conectado, competitivo y con capacidad para transformar sus propios recursos en futuro”.
La salud del suelo, elemento estratégico
El trabajo desarrollado en La Peruyeira combina monitorización ambiental, captura y análisis de datos y herramientas de inteligencia artificial para construir modelos más eficientes, sostenibles y resilientes, siempre desde una visión conectada con la realidad del territorio y con las necesidades del medio rural.
Este nuevo modelo busca también analizar el suelo como un sistema vivo y estratégico para el futuro del medio rural. Para CTIC, la salud del suelo pasa de ser un factor agronómico para convertirse en un elemento estratégico capaz de influir en la calidad de los alimentos, en la eficiencia del uso del agua y en la capacidad del territorio para adaptarse a los efectos del cambio climático.
“La inteligencia artificial no sustituye el conocimiento humano. Al contrario, necesita aprender de él. Los datos son esenciales, pero el valor diferencial está en la experiencia de quienes llevan toda la vida entendiendo el comportamiento de la tierra y del entorno”, añade Coca.
Con este proyecto, CTIC ahonda en su apuesta por el desarrollo de soluciones tecnológicas aplicadas al medio rural y por la creación de modelos de innovación capaces de combinar digitalización, sostenibilidad y preservación del conocimiento tradicional como elementos clave para garantizar el futuro del territorio.