El año 2026 se abre para CTIC Centro Tecnológico desde una posición de fortaleza poco habitual en el ámbito de la innovación aplicada. Tras varios ejercicios de crecimiento sostenido y consolidación, el centro afronta el próximo ciclo con una base sólida de especialización tecnológica, una presencia cada vez más relevante en los programas europeos de I+D y en la escena nacional, y un conjunto de infraestructuras singulares que amplían su capacidad para transformar conocimiento en impacto real.
No se trata únicamente de buenos resultados recientes, sino de una trayectoria que permite mirar al futuro con ambición y realismo. En un contexto marcado por la aceleración tecnológica, la transición verde y la creciente competencia por el talento y la financiación, CTIC se sitúa en 2026 como un actor preparado para jugar un papel estratégico, tanto en el ámbito europeo como en el nacional, sin perder su vocación de servicio al territorio.
“Llegamos a 2026 con una posición de madurez que nos permite dar un salto de escala en impacto, sin perder de vista un crecimiento sostenible. El reto ahora es multiplicar y acelerar esa capacidad para que se traduzca en más oportunidades y resultados tangibles para las empresas y para Asturias”, señala Pablo Coca, director general de CTIC.
Europa como escenario natural de crecimiento
Si hay un elemento que define la proyección de CTIC hacia 2026 es su vinculación con Europa. El programa Horizonte Europa se ha convertido en el principal marco de trabajo del centro, no solo como fuente de financiación, sino como espacio donde se definen las grandes agendas tecnológicas de la próxima década: inteligencia artificial, economía del dato, sostenibilidad, energía, industria avanzada, computación cuántica o ciberseguridad.
La experiencia acumulada en los últimos años ha permitido a CTIC consolidar una posición de confianza dentro de consorcios internacionales altamente competitivos, asumiendo en muchos casos roles de liderazgo y coordinación. Esta capacidad no surge de manera coyuntural, sino que es el resultado de una estrategia sostenida de especialización y construcción de alianzas a largo plazo.
Lo proyectos europeos seguirán teniendo un peso determinante en la actividad del centro en esta nueva etapa. Europa demanda soluciones tecnológicas maduras, interoperables y con impacto demostrable, y CTIC ha demostrado estar en condiciones de responder a ese nivel de exigencia. La combinación de conocimiento avanzado, capacidad técnica y orientación práctica permite al centro actuar como un puente entre las prioridades europeas y las necesidades reales de empresas y administraciones del contexto regional y nacional.
Tres nuevas Redes de Excelencia Cervera: un impulso estratégico
2026 será también el año de puesta en marcha de tres nuevas Redes de Excelencia Cervera. Este programa, impulsado por el CDTI, reconoce a los centros tecnológicos con mayor grado de especialización y capacidad para generar conocimiento transferible en ámbitos estratégicos para el país.
El inicio efectivo de estas redes supone mucho más que una nueva línea de financiación. Representa un salto cualitativo en la capacidad del centro para trabajar de forma coordinada con otros agentes nacionales en tecnologías clave como la computación cuántica, la inteligencia artificial o la industria 5.0. Tecnologías que están llamadas a transformar sectores productivos enteros y que requieren no solo investigación, sino también demostración, validación y transferencia.
“Las Redes de Excelencia Cervera nos permiten reforzar nuestra especialización y, al mismo tiempo, acelerar la llegada de la tecnología al mercado y a la sociedad. Son una herramienta clave para convertir conocimiento en soluciones reales”, apunta la dirección del centro.
De cara al periodo 2026–2028, estas redes consolidan el liderazgo nacional de CTIC y refuerzan su papel como socio tecnológico de referencia para empresas que necesitan innovar en un entorno cada vez más complejo y competitivo.
Infraestructuras singulares: de la investigación a la demostración
Uno de los grandes activos con los que CTIC entra en 2026 son sus infraestructuras singulares, que amplían de forma significativa su capacidad de actuación. Estas infraestructuras permiten dar un paso más allá de la investigación aplicada y ofrecer entornos reales de experimentación, validación y demostración tecnológica.
Se trata de espacios concebidos para que empresas y administraciones puedan probar tecnologías avanzadas antes de su despliegue, reduciendo riesgos y acelerando procesos de innovación. Industria 5.0, interacción persona–máquina, energía o tecnologías inmersivas son algunos de los ámbitos en los que las infraestructuras con las que cuenta CTIC aportan un valor diferencial.
Este enfoque responde a una visión clara: la innovación no puede quedarse en el laboratorio. Debe poder tocarse, medirse y evaluarse en condiciones reales. En ese sentido, las infraestructuras singulares refuerzan la capacidad de CTIC para acompañar a las empresas en todas las fases del proceso innovador, desde la idea hasta la implantación.
Talento y transferencia: el factor clave
Detrás de proyectos, redes e infraestructuras hay un elemento imprescindible: las personas. CTIC afronta 2026 con un equipo altamente cualificado y multidisciplinar, capaz de trabajar en tecnologías de frontera sin perder de vista su aplicación práctica. El talento es, en última instancia, el principal activo del centro y la base sobre la que se construye su capacidad de impacto.
La transferencia de conocimiento hacia el tejido empresarial seguirá siendo una prioridad en los próximos años. A través de su trabajo con empresas de distintos tamaños y sectores, y mediante iniciativas como CTIC RuralTech, el centro ha demostrado que es posible llevar la innovación más allá de los entornos urbanos y de los sectores tradicionalmente más tecnológicos.
Esta dimensión territorial forma parte del ADN de CTIC. Innovar no es solo desarrollar tecnología avanzada, sino hacerlo de manera inclusiva, contribuyendo a la competitividad, la sostenibilidad y la cohesión del territorio.
2026: un año de impulso
Con todos estos elementos sobre la mesa, 2026 se presenta como un año de impulso estratégico para CTIC. Un año en el que confluyen proyectos europeos en marcha, nuevas Redes de Excelencia Cervera y el pleno funcionamiento de infraestructuras singulares diseñadas para escalar impacto.
El reto no es únicamente crecer, sino hacerlo con sentido: alineando la innovación con las necesidades reales de las empresas, con las prioridades europeas y con los desafíos sociales y ambientales. En ese equilibrio entre ambición y utilidad es donde CTIC ha construido su posicionamiento y donde quiere seguir avanzando en los próximos años.
CTIC mira a 2026 con la convicción de que la tecnología debe ser una palanca de progreso económico y social. Una innovación útil, responsable y cercana, capaz de situar a Asturias en el mapa europeo de la innovación y de generar oportunidades reales para su tejido productivo y su talento.